Cuidado del gato Enfermedades y salud

Enfermedades bucales más comunes en gatos (parte 1)

23/10/2017
Enfermedades más comunes en la boca de los gatos (parte 1)

Conoce qué patologías y afecciones más habituales puede sufrir un minino en sus dientes, encía y boca: sarro, resorción dental, gingivitis, periodontitis y estomatitis.

Que nuestros gatos gocen de una buena salud es muy importante, y tal y como ocurre con los ojos de los mininos, la boca es una de las partes más sensible a sufrir enfermedades. Un buen cuidado y cepillado de los dientes puede ayudar a prevenirlas, pero no siempre se llega a tiempo.

En caso de sospechar de que el gato pueda estar padeciendo algún problema de salud en su boca, es importante acudir al veterinario para confirmarlo y para que le apliquen el tratamiento oportuno.

En este post solamente hablaremos de los síntomas más comunes, pero eso no exime acudir de inmediato al veterinario.

La dentadura del gato

La mandíbula del minino es corta, y aunque el gato nace sin dientes, llega a tener unos 26 cuando es joven y 30 cuando ya es adulto. Conoce más sobre la boca del gato.

La dentadura del minino es fundamental para su vida, pero se estima que hasta el 85% de los gatos de tres años o más tienen algún tipo de enfermedad dental.

Enfermedades dentales en gatos

Como ocurre con las personas, las enfermedades dentales tienden a ser más frecuentes y severas en gatos más mayores, por lo que es importante un control y cuidado constante a lo largo de la vida del minino.

Las enfermedades dentales se asocian especialmente a la acumulación de la placa dental, como resultado de las bacterias presentes en la boca.

Qué es la placa dental

El diente del gato está recubierto por una película formada por la saliva y por determinadas bacterias que se van renovando (gracias al cepillado o al rozamiento del alimento). Ahora bien, si esta renovación no se da, la placa dental va aumentando de grosor y se van depositando más bacterias en ella.

Si la placa no es muy gruesa no se suele ver a simple vista, pero a medida que va creciendo se puede llegar a observar una película gris o blanca en la superficie del diente.

Controlar que la placa no vaya creciendo será un primer paso para evitar problemas dentales como el sarro. Para ello es interesante consultar con el veterinario acerca del cepillado dental en gatos, o de los alimentos o snacks pensados para ello.

El sarro o cálculo dental es muy frecuente en gatos | Foto: earlsdonvettalk.wordpress.coCálculo dental o sarro

Cuando la placa dental va creciendo, acumula sales minerales con una gran cantidad de bacterias en su interior. Esta placa endurecida recibe el nombre de cálculo dental o sarro, y suele ser el inicio de muchas de las enfermedades dentales que el gato puede padecer.

El sarro ya es más sencillo de ver a simple vista, ya que es más grande y adquiere un color entre crema, amarillento o marrón en la superficie del diente. Puede aparecer en cualquier diente, aunque es más frecuente en la parte externa de molares y premolares, y en la interna de los incisivos.

La eliminación del sarro ya no es tan fácil como para hacerla con un simple cepillado, por lo que habrá que consultar al veterinario si se requiere de una limpieza profesional con anestesia.

Si bien cualquier gato puede sufrir de sarro, existen factores que incrementan la posibilidad de padecerlo, como una mala alineación de los dientes, una dieta blanda o que no ayude a realizar un “cepillado” natural de los dientes, los hábitos de higiene, la edad, etc.

Resorción dental

Esta patología es más frecuente en gatos mayores, y consiste en la inflamación de los tejidos que recubren el diente, hasta deteriorarse poco a poco y llegar a romper la pieza.

Se desconoce el origen de esta afección, pero puede llegar a ser muy molesta y dolorosa para el gato que la padece.

Los síntomas que presenta el minino son, además de la posible rotura del diente, un fuerte babeo constante y una negación a comer. Es posible que se ponga delante del plato como con hambre, pero no pruebe bocado por el dolor que le causa.

El veterinario será el encargado de ver si el gato está sufriendo una resorción dental y posiblemente le recete calmantes para el dolor, así como antibióticos y/o antiinflamatorios. En función de la fase en la que se encuentre tal vez también sea necesario extraer las piezas mediante cirugía.

Enfermedades periodontales en gatos

Otras afecciones que puede sufrir el gato en la zona que rodea la parte externa del diente son la gingivitis, la periodontitis y la estomatitis.

La inflamación de la encía o gingivitis presenta diversas fases según su gravedadGingivitis

La gingivitis en gatos es la inflamación de la encía que rodea el diente, es muy frecuente en gatos de todas las edades y varía en función de su gravedad.

El primer síntoma que se observa cuando el gato la padece es la zona enrojecida alrededor del diente, debido a la inflamación. Las causas de la gingivitis pueden ser varias: depósitos de sarro, raíces de dientes que han quedado dentro de la encía, mala alimentación, infecciones, consecuencia de otros trastornos, etc.

Según la gravedad, se clasifica en:

  • Gingivitis leve: la más común, es reversible y puede provenir de una acumulación de placa dental. La encía está enrojecida e inflamada, no afecta a la raíz del diente y puede curarse a tiempo con una buena higiene dental del gato.
  • Gingivitis moderada: también muy frecuente. Si la placa se va acumulando en los dientes y no se trata, la encía se va inflamando más. Cuando la gingivitis llega a esta fase, se suele producir una recesión de las encías e incluso se crean una especie de “bolsillos” gingivales en los que la encía ha empezado a separarse del diente. Estas cavidades que se forman acaban convirtiéndose en un espacio en el que se acumulan restos de alimentos, bacterias, placa, sarro, etc. por lo que empeora la situación. Antes de que estas bolsas gingivales aparezcan, es posible que una gingivitis moderada también se pueda curar con una buena higiene dental. En cualquier caso será el veterinario el que analice en qué estado se encuentra la gingivitis y cómo proceder.
  • Gingivitis grave: es la peor fase de la gingivitis y puede resultar muy dolorosa para el gato. Algunos de los síntomas que presentan los mininos que la sufren son hipersalivación y babeo constante, halitosis, sangrado de las encías, dificultad para comer, etc. La recesión de las encías también es un síntoma frecuente, pero a veces la inflamación no permite verlo a simple vista; y las bolsas gingivales en ese tipo de gingivitis suelen ser más profundas y con mayor cavidad que con la moderada. La gingivitis grave o severa es más difícil de curar, y a menudo requiere de anestesia para pulir y limpiar bien los dientes, así como de una higiene frecuente en gatos que la hayan sufrido.

Los gatitos de alrededor de los 5 meses de edad suelen presentar gingivitis (incluso con cierto olor de boca). Esto se suele dar en la erupción de los primeros dientes permanentes y la inflamación de encías que ello conlleva. Normalmente en unas 4-6 semanas esto deja de ocurrir, pero si persistiera habría que consultar con el veterinario.

Periodontitis

La periodontitis es una enfermedad de las encías muy avanzada y más común en gatos mayores. Se da cuando la infección se ha extendido y no solamente afecta a la encía (que suele estar muy inflamada e incluso hundida) sino que también afecta al hueso. Los ligamentos que rodean el diente se ven afectados, por lo que empiezan a romperse mostrando la raíz del diente y causando que éste sea muy inestable.

Los síntomas que presenta un gato con periodontitis son: gran cantidad de sarro en los dientes, mal aliento, hipersalivación y babeo constante, sangrado de encías, cuadros de fiebre, etc. Además, el dolor y las molestias que le provocan hace que el gato seguramente deje de comer.

La periodontitis es irreversible y se suele detectar analizando la cavidad bucal mediante radiografías, analíticas de sangre y orina, etc.

La infección bacteriana que acompaña a la periodontitis hace que se genere pus alrededor del diente, y a menudo el gato acaba ingiriendo este pus, por lo que la infección puede ir más allá y causar problemas peores.

El veterinario recetará los medicamentos necesarios para el tratamiento (tales como calmantes para el dolor) y se encargará de extraer los dientes enfermos y de controlar la cicatrización posterior.

La estomatitis presenta unos síntomas visibles y dolorosos en la boca del gato | Foto: http://argos.portalveterinaria.comEstomatitis o gingivoestomatitis crónica felina

También conocida como estomatitis linfocítica plasmocítica (LPGC), se trata de una inflamación de la cavidad oral (dentro de la boca). Normalmente esta inflamación se da en la parte posterior de la boca pero puede extenderse a toda la cavidad bucal.

La sintomatología va desde una línea roja tenue en la zona de la encía a hemorragias y lesiones ulcerosas en la zona gingival y en la parte posterior de la boca (orofaringe). Como ocurre con otras de las patologías orales en gatos, la estomatitis también conlleva hipersalivación y babeo, mal aliento, dificultad para comer, dolor en la zona, pérdida de piezas dentales, etc.

Se desconoce la causa exacta de la estomatitis, pero los últimos estudios apuntan a que podría estar relacionada con una alteración en el sistema inmunológico del gato debida a infecciones de tipo viral, como el calicivirus felino (FCV) y el virus de la inmunodeficiencia felina (VIF). Es decir, se cree que existe una desregulación inmune en la que el sistema inmunitario del gato puede estar respondiendo demasiado agresivamente a la presencia de bacterias u otras enfermedades infecciosas.

Lamentablemente la estomatitis es una enfermedad que dificulta que el gato disfrute de una buena calidad de vida, por lo que será extremadamente importante el seguimiento y el tratamiento que el veterinario decida hacer. Lo más frecuente en estos casos es que se le suministre antibióticos, calmantes y antiinflamatorios. Incluso a menudo se suele suministrar corticoides al gato y se procede a la extracción de las piezas dañadas.

Conoce también otras enfermedades frecuentes como traumatismos o fracturas, pulpitis, caída de dientes y carcinoma oral.

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