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Consejos para llevar al gato al veterinario

15/01/2017
consejos llevar gato veterinario

Para algunos gatos acudir al veterinario se convierte en una tortura. Para evitar el estrés en el felino, así como que otros miembros gatunos puedan rechazarle, desde Cosas de Gatos recomendamos un protocolo que hará todo más llevadero.

TRANSPORTÍN VS GATOS

transportin vs gatosLo primero de todo que necesitaremos hacer para llevar al gato al veterinario será meterlo en el transportín o caja transportadora. Esto suele ser una tarea difícil, ya que normalmente lo relacionan con cosas desagradables como ruido, dolor, incomodidad… Y meterlo a la fuerza hará que aumente el estrés en el gato e, incluso, en nosotros mismos.

Es importante que el transportín sea adecuado. Erróneamente solemos adquirirlos por su precio o color, cuando deberíamos fijarnos en su funcionalidad. Lo ideal es tener una caja transportadora que se abra, además de por la puerta delantera, por arriba. Así facilitaremos la introducción y extracción del gato.

Como el gato asocia el transportín a “voy a pasar un mal rato”, podemos ayudar a romper esa situación de la siguiente manera:

  • Hay que dejar la caja abierta en alguna habitación de la casa donde al gato le guste estar.
  • Para tentarlo, hay que poner dentro una de sus mantas, peluches, comida o golosinas. Así iremos atrayendo poco a poco su curiosidad.premios en el transportín

Tarde o temprano entrará a comer, a jugar o incluso se quedará a dormir en su nuevo espacio confortable. Una vez dentro, es hora de cerrar la puerta y dar paseos asiduos por la casa para hacer que tu gato se familiarice con estar encerrado y en movimiento.

VAMOS AL VETERINARIO

El día de consulta veterinaria, un truco es pulverizar la caja con feromonas al menos 30 minutos antes de salir de casa. También cubrirla con una toalla o manta. Si hay más gatos en casa, es bueno llevar otra manta de repuesto para después.

Habitualmente las clínicas están cerca de casa y dando un paseo corto se llega. No obstante, si acudimos con el coche no hay que olvidar:

  • Viajar con las ventanas cerradas para minimizar los ruidos del exterior y posibles fugas.
  • Poner cinturón/arnés de seguridad al transportín para evitar accidentes mayores.
  • Si es posible,  que la persona que tenga más apego vaya sentada junto al gato.

Una vez en la sala de espera, además de no sacar nunca a nuestro pequeño, es mejor tenerlo en alto y de espaldas al resto de animales, evitando que se acerquen.

Siempre hay que comentar con el veterinario la situación, para que facilite las visitas. Por ejemplo, realizar la exploración dentro del transportín o distraer al gato con comida/golosinas mientras le atiende.

Si no es factible, hay que dejar unos minutos para que nuestro gato se mueva e investigue por su cuenta. No olvidar que los gatos son curiosos por naturaleza, así que es posible que saque la cabeza por propia voluntad.
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HOGAR, DULCE HOGAR

llegada a casa despues del veterinarioNuestro gato llega a casa con olores desconocidos y el resto de familia gatuna puede rechazarlo, sobre todo si ha sido anestesiado o vacunado. Para que el gato adquiera de nuevo olor de casa cambiaremos la manta del interior del transportín. De ahí la gracia en llevar una de repuesto.

Es mejor no abrir la puerta hasta que ver que todos están tranquilos. Si a pesar de ello hay un ambiente raro entre ellos, es mejor dejar “al viajero” un tiempo prudente en una habitación para que esté tranquilo y para que vaya recuperando el olor de casa.

 

Gracias a estas sencillas rutinas, nosotros hemos conseguido que nuestros gatos hagan cola por dormir en el transportín y que sus visitas al veterinario no sean un tormento. Ánimo, respetar mucho los ritmos del gato y no desesperéis en el intento.

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