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Cómo cuidar los dientes de tu gato

21/11/2017
Cómo cuidar los dientes del gato

Infórmate de cómo prevenir y cuidar los dientes y boca de tu gato: cómo limpiar sus dientes, cada cuánto, cómo influye la alimentación, etc. 

Después de conocer que muchos gatos sufren enfermedades dentales y repasar las más habituales en artículos anteriores, es obligatorio tener en mente aquello de “más vale prevenir que curar”.

El mejor antídoto para combatir una enfermedad dental del gato es que no llegue a sufrirla nunca. Por ello vamos a hablar de qué cuidados dentales debe recibir un gato y de qué forma prevenir cualquier afección en su boca, encías o dientes.

Las 3 cosas principales a tener en cuenta en el cuidado dental de los gatos son:

  1. El cepillado frecuente
  2. La alimentación y los complementos alimentarios
  3. Las revisiones regulares al veterinario

Cepillo dental pequeño para gatosCómo cepillar los dientes a un gato

La mayoría de estudios y consejos de expertos coinciden en este punto: el cepillado regular de los dientes del gato es fundamental para garantizar su salud bucodental.

Qué se necesita para cepillar los dientes

Lo primero, un cepillo de dientes adecuado. Existen cepillos especiales para gatos, pero también pueden ser útiles los que usamos de viaje o los cepillos para niños. Lo importante es que sea lo suficientemente pequeño para que puedas manejarlo bien y no sea muy molesto a la hora de introducirlo en la boca del minino.

Hay quien usa dedales de tela especial en los que no se necesita pasta, o dedales de silicona, o un algodón o tela vieja para frotar. Lo óptimo es usar un cepillo adecuado, pero si finalmente usas una de estas herramientas, asegúrate de que la limpieza se está llevando adecuadamente ya que puedes cometer el error de “acariciar” o pasar por encima de la suciedad, sin limpiar del todo bien.

Pack dental de cepillado de dientes para gatosLo segundo necesario es la pasta de dientes. Es importante que NUNCA uses pasta dental para humanos, ya que los componentes y la cantidad de flúor de nuestra pasta de dientes pueden resultar muy tóxicas para los gatos.

El veterinario te podrá recomendar alguna pasta dentrífica adecuada. Son pastas que no se escupen (sería bastante difícil enseñar al gato a hacerlo por lo que la puede tragar sin problemas) y además su sabor es aceptable para el minino.

Cómo conseguir cepillar los dientes al gato

Lo mejor es acostumbrar al gato desde pequeñito, pero nunca es tarde si tienes paciencia y sigues estos trucos:

  • Probar el sabor de la pasta. Para que el gato se vaya acostumbrando, se puede dar a probar la pasta dentrífica durante unos días, solo la pasta sin cepillo ni nada. Así ya le resultará familiar.
  • Tocar la boca suavemente. Para que no sea muy agresivo, días previos al primer cepillado se puede ir probando de tocar los dientes suavemente, solamente con los dedos. Poco a poco se podrá ir incrementando, tocándole más, abriéndole un poco la boca, etc. Siempre intentando que sea lo menos molesto posible para el minino. Y cuando esta parte esté aceptada, ya se podrá ir introduciendo el cepillo o el utensilio que se vaya a usar en el cepillado, al principio solamente como toma de contacto sin pasta y sin cepillado.
  • Encontrar la postura adecuada. Al poner en práctica los consejos anteriores se puede incorporar también el probar una postura cómoda para el minino y para ti. Además de ello, siempre es recomendable ir hablando al gato con voz dulce, acariciándolo, etc. Que se vaya habituando a la situación de manera agradable, no forcejeando ni molestando al minino en exceso. Como el cepillado no les suele gustar demasiado es importante intentar crear un ambiente amigable.
  • Empezar el cepillado. Cuando durante varios días se han ido probando los consejos anteriores, ya se puede empezar a intentar cepillar al gato con un poco de pasta especial, con firmeza pero siempre con suavidad.

De qué manera y cada cuánto cepillar los dientes del gato

La forma en que se debe cepillar los dientes del minino es de arriba a abajo, desde la encía hacia afuera, como hacemos con nuestros dientes. Para que la suciedad y los restos de comida no se queden en la parte que hay entre la encía y el diente y provoquen sarro.

En cuanto a la frecuencia, existen varias opiniones sobre ello. Hay expertos que recomiendan que se cepille por lo menos una vez a la semana, y otros que sugieren hacerlo 2-3 veces por semana, así como a diario. Cada uno puede ver la disponibilidad que tiene para hacerlo, y también comprobar los resultados.

Tampoco será lo mismo lo que necesite un gato que tiene tendencia a tener problemas dentales que el que lleva toda la vida con hábitos de higiene bucodental correctos y no haya tenido problemas nunca. En cualquier caso, se debería hacer por lo menos una vez por semana y no menos.

La alimentación y los complementos alimentarios

Otro de los puntos muy debatidos en cuanto a la salud bucodental del gato es la influencia que tiene alimentación en ello.

Una cosa es totalmente cierta: una buena alimentación, sana y equilibrada, es clave en la salud del minino en todos sus aspectos; y los dientes no están exentos de ello.

Alimento seco o pienso para gatos, es pequeño y se rompe con facilidadAhora bien, muchas veces se dice que los gatos que comen pienso limpian mejor sus dientes y que, por el contrario, los que se alimentan con comida húmeda tienen más problemas. Pero teniendo en cuenta que por otros temas se recomienda combinar comida seca con comida húmeda, como por ejemplo para cubrir el consumo necesario de agua del gato, ¿qué se puede hacer?

Primero, poner en entredicho esta creencia de que comer pienso o comida húmeda ayuda a limpiar los dientes.

En su estado salvaje, el gato tiene que desgarrar, masticar y roer la carne y huesos de sus presas. En ese proceso se genera una fricción que sí que hace que de manera natural y que provoca una limpieza de los dientes, un efecto pulidor de la superficie dental que previene la acumulación de placa y sarro.

Así que, para conseguir esta limpieza natural, el gato debería alimentarse de presas y carne cruda. Esto es poco frecuente en mininos domésticos, pero sí existen tipos de alimentación que lo fomentan como es el caso de la dieta BARF.

Ahora, la mayoría de gatos caseros se alimentan de pienso o comida seca (y, si nos han hecho caso, al menos también de comida húmeda).

La forma que tienen los trocitos de pienso o croquetas de comida seca es más bien pequeña, por lo que hace difícil que el gato mastique a la hora de comer. De hecho, seguramente hemos visto que nuestros gatos a veces ni hacen ruido al comer pienso, sino que engullen directamente.

Incluso aquellos gatos que sí que mastican el pienso y que se oye como cruje, tampoco consiguen tal resultado. La forma de tijera con la que mastican los mininos y lo quebradizos que son los alimentos comerciales para gatos hacen que apenas se genere efecto abrasivo al masticar.

Además, varios estudios como este de la Universidad Ciencias Agrícolas y Medicina Veterinaria de Rumania, indican que cuando la comida seca entra en contacto con la saliva del gato, deja un residuo de carbohidratos y polisacáridos en la boca del minino que estimula el crecimiento de sarro y placa.

En cuanto a la comida húmeda, a menudo se ha dicho que es el causante de los problemas dentales en gatos. Pero de nuevo nos encontraríamos con que ni una ni la otra son suficientes a la hora de una buena higiene dental. De hecho, varios expertos en medicina veterinaria citadas en este artículo sobre salud dental en gatos afirman que: “aunque el consumo de alimentos blandos puede promover la acumulación de placa, la creencia general de que los alimentos secos proporcionan una limpieza oral significativa debe considerarse con escepticismo. Un alimento húmedo puede funcionar de manera similar a un alimento seco típico que afecta la acumulación de placa, manchas y cálculos dentales”.

Existen algunos piensos que llevan principios activos para ayudar a eliminar la placa y el sarro, en ese caso habría que valorar con el veterinario si es una buena solución.

Del mismo modo que existen complementos alimenticios pensados para favorecer la limpieza dental del minino, ya sea por su tamaño mayor que “obliga” a masticar y roer, o por los componentes que lo forman (por ejemplo fibras vegetales). También hay productos en el mercado que se aplican a modo de aerosol (aunque dudo que a los gatos les suela gustar el pulverizador) o que se diluyen en la comida o el agua.

En todo caso el veterinario de confianza nos puede guiar en qué usar en nuestros gatos, pero por norma general ni la alimentación a base de comida comercial ni los productos específicos suelen ser un buen sustituto del cepillado.

Revisiones dentales en el veterinario

El tercer y último punto no tiene mucho misterio: lleva a tu gato al veterinario por lo menos una vez al año.

>Si tenéis la suerte de que el gato no tiene problemas de salud ni ha tenido que ir al veterinario de manera frecuente, por lo menos intenta llevarlo una vez al año. En este tipo de visitas se suele hacer una minuciosa inspección de la dentadura del gato, y también puede ser un buen momento para consultar dudas o inquietudes respecto al cepillado, a la comida, etc.

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