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Cómo tratar a un gato que tiene miedo o que es tímido

08/01/2017
como tratar gato miedo asustado-timido

¿Qué hago si mi gato es miedoso? ¿Por qué se esconde mi gato? ¿Es tímido o tiene algún problema? ¿Cómo debo actuar yo para ayudarlo? Resuelve tus dudas en este artículo.

En ocasiones alguno de nuestros gatos resulta muy tímido, asustado, huye, etc. y esto nos preocupa enormemente, ya que queremos ayudarlo pero tampoco sabemos el motivo de su actitud. Así que lo primero que resolveremos será conocer la razón por la que el gato tiene miedo o es tímido.

Gato doméstico vs gato salvaje

Antes de indagar sobre los posibles motivos que hacen que un gato tenga miedo o sea asustadizo debemos diferenciar entre estas dos tipologías.

Un gato salvaje o gato asilvestrado es principalmente aquel que apenas tiene contacto con el humano, ya sea porque ha nacido de forma salvaje o porque las circunstancias le han llevado a ello. Normalmente estos gatos evitan totalmente el contacto con los humanos, sintiendo que somos una amenaza o simplemente temiendo a lo desconocido.

Estos tipos de gatos quieren vivir en libertad y lo ideal sería que el entorno se lo permitiera. Iniciativas como las colonias controladas ayudan a que esto ocurra, pero tampoco los gatos que viven en estas colonias se muestran propensos al contacto con las personas.

Así pues, lo que nos interesa saber es qué ocurre con los otros gatos, los que viven con nosotros (gatos domésticos).

Razones por las que un gato doméstico es miedoso o tímido

por qué mi gato tiene miedoComo ocurre con las personas, existen motivos muy diversos que hacen que un gato tenga un comportamiento concreto.En general, el minino se comporta de forma nerviosa, tímida y asustadiza por los siguientes motivos:

  • Carácter o genética. Obviamente el carácter de cada gato influye enormemente en la forma que tiene de comportarse, y muchas veces dentro de ese carácter existe una carga genética. No hay que olvidar que el gato se ha tenido que enfrentar a situaciones terribles a lo largo de la historia, como persecuciones y masacres por parte del ser humano. Otra causa posible de esa “herencia” puede ser que su mamá sea una gata asilvestrada y el gatito aprendiera de ella.
  • Trauma o mal recuerdo. Si el gato ha sido maltratado, golpeado, etc. es lógico que actúe con miedo y que no confíe en las personas. Si esta situación traumática se da en los primeros meses de vida, es más probable que luego el gatito actúe con miedo. Cuando el trauma se da de gato adulto, el comportamiento posterior suele ser más con reacciones “violentas” o reflejos de este tipo que de miedo, pero también se puede dar el caso.
  • Cambio de entorno. Como hemos comentado varias veces, el gato es un animal territorial y, normalmente, un cambio de entorno puede repercutir en su comportamiento. Una de las situaciones habituales en las que un gato se muestra temeroso es cuando llega nuevo a un hogar, por eso es importante seguir estos consejos de introducción de un gato nuevo en casa.

En todos estos casos estamos hablando de gatos que se muestran tímidos o con miedo frente a las personas, pero también ocurre que los gatos se muestren así frente a otros animales u objetos. Incluso la presentación entre dos gatos es crucial para que la relación entre ellos sea buena.

La importancia de la socialización del gato

Como hemos comentado, la relación entre un gato salvaje y una persona suele ser prácticamente imposible. La diferencia entre ese gato y uno doméstico es su grado de socialización.

El momento de socializar un minino suele ser desde las 2 a las 8 semanas, aunque hay quién dice que puede durar hasta las 12 semanas. En cualquier caso, los primeros meses de vida del gatito son importantísimos para su socialización, por lo que es clave el contacto que durante ese tiempo haya tenido con todo tipo de humanos (de diferentes tamaños, razas, edades, sexos, etc.).

Esto no significa ni que tengamos que adoptar a los gatitos de muy pequeños (los 3 primeros meses es mejor que estén con su mami) ni que los primeros meses de vida tengamos exponer al gatito a visitas constantes, pero sí es interesante que intentemos que, si la circunstancia lo permite, conozca gente de pequeñito, de manera prudente y siempre que sea de agrado para el gato.

El minino que durante ese tiempo no haya tenido contacto con humanos será más difícil que se socialice, siendo incluso imposible en muchos casos. Obligar a un gato salvaje a que conviva con humanos puede ser perjudicial, convirtiendo al minino en un gato que siempre vive con miedo, escondiéndose, etc.

Consejos a seguir frente a un gato con miedo o tímido

pautas a seguir con un gato tímido o con miedo | Foto: fwallpapers.com/users/leoLo principal es respetar el ritmo del gato, no obligar a nada, observar y ser muy paciente. Seguir estas pautas puede ayudar a que el gato esté cada vez menos temeroso:

  • Genera un entorno tranquilo y sin ruidos. Los gatos tienen un fuerte sentido del oído, y cualquier ruido extraño los puede poner en alerta. Un gato asustadizo y tímido será más feliz en una casa tranquila.
  • Facilita espacios en los que el gato pueda esconderse o subirse alto. El hecho de que tenga lugares como cajas, casitas, espacios altos, etc. hará que el gato se sienta más seguro y que no tenga que pegarse una gran carrera cada vez que algo le genere temor. Cuando el gato sienta esa amenaza, muy probablemente se esconderá o se subirá a algún lado, así que si observa que tiene estos tipos de espacios cerca, probablemente se “atreverá” más.
  • Sobórnalo con comida, juego o golosinas. La palabra soborno puede sonar mal, pero nos referimos a darle “premios” o cosas que gusten al gato para que, poco a poco, vayamos ganando su confianza. Cada gato tiene sus preferencias: premios específicos para mininos, pollo, embutido, etc. o simplemente jugar con su juguete preferido.
  • Vigila tu lenguaje corporal. Como nosotros, el gato utiliza su lenguaje corporal para comunicarse. En el siguiente apartado detallaremos más sobre cómo actuar frente al minino.

El lenguaje corporal frente al gato asustado

El gato interpreta nuestros movimientos o nuestra forma de dirigirnos a él tal y como interpreta los de otras especies o la suya misma.

Por lo tanto, hay que tener en cuenta cosas como:

  • Nuestra posición corporal. El hecho de que seamos más grandes que el gato puede intimidarle, es preferible que al acercarnos al minino vayamos lentamente agachados o en cuclillas, y no acercarnos bruscamente y de pie. De hecho, incluso es mejor hacer una especie de rodeo que dirigirnos directamente al gato, como ellos mismos hacen entre ellos cuando van en son de paz.
  • El tono de voz. Los gatos se muestran más amigables a voces más agudas y suaves que a voces fuertes. Por mucho que le digas que se tranquilice, si el tono no es el adecuado puede jugar en tu contra.
  • La mirada. Para el gato una mirada directa es un desafío, por lo que es mejor no clavarle la mirada sino mirar hacia otro lado o mirarlo de reojo. También puede ayudar que pestañees o parpadees lentamente, y esperar a ver si te devuelve un gesto parecido.

El gato manda, debemos tener paciencia

Insistimos en que el gato es quien marca las pautas, y que no debemos forzar que el gato se muestre menos temeroso, o conseguiremos lo contrario.

Normalmente los gatos tienen períodos de atención cortos, con lo cual es posible que el progreso sea lento. Que primero se atreva a salir un ratito, luego un poquito más, etc.

También es muy probable que primero coja confianza con los de casa y que, por el contrario, huya cada vez que vienen visitantes. Y esta situación puede que no cambie nunca, muchos gatos prefieren esconderse cuando viene alguien extraño.

Curiosamente los gatos que se atreven a salir cada vez más con los visitantes tienden a hacer más caso a los que más les ignoran, justamente porque los que “pasan de los gatos” son los que tienen un comportamiento más parecido al que hemos descrito antes: no los miran directamente, no los persiguen, etc.

Por lo tanto, si tienes visitas explícales cómo es tu gato e invítales a seguir las pauta comentadas.

Nuestra experiencia

Conxa, nuestra gata tímida, en la protectoraEn nuestro caso, Conxa, nuestra preciosa gata carey, es muy tímida y asustadiza. Tenemos entendido que su comportamiento suele ser habitual en las carey, aunque no sabemos si es una leyenda urbana.

Cuando adoptamos a Conxa, lo primero que recibí de ella fue un súper zarpazo en la jaula de la protectora en la que estaba. Como auténtica amante de los gatos me acerqué a cogerla y no supe interpretar sus señales de miedo. Los primeros días con Conxa en casa fueron horribles, porque no sabía cómo hacerle sentir que con nosotros estaría bien. Ella se limitaba a esconderse bajo el armario de la habitación que le habíamos habilitado. Pero con paciencia, amor y cariño, y con juegos y comida, acabó por salir y empezar a explorar la casa y a su hermanito Kato.

Con los años, el progreso de Conxa ha sido brutal. Para cualquiera tal vez no es tan obvio, porque cuando suena el timbre, Kato sale corriendo hacia la puerta a recibir a quien sea, y Conxa corre hacia el camino contrario (a esconderse bajo la cama). Pero para nosotros sí ha habido un gran progreso.

Con nosotros es extremadamente cariñosa y demandante de cariño. Yo tengo la teoría de que, como somos los únicos por los que realmente se deja coger, besar y acariciar, nos reclama todo el amor que necesita.

De hecho, siempre hemos respetado los tiempos de Conxa y nunca la hemos cogido para que la vean los visitantes o la hemos obligado a ello. Al contrario. Y creemos que eso ha hecho que cada vez sea más confiada. Primero, con nosotros, que aunque hace tiempo que se deja mimar, hasta hace poco no podíamos estar mi marido y yo juntos y tocarla, tenía que ser uno a uno y sin que el otro hiciera ruido. Ahora, en cambio, ya no tenemos que ser tan cautos. Y luego con los visitantes.

Antes era impensable que Conxa ni siquiera se asomara a ver quién había. En cambio ahora es capaz de hacerlo, incluso de acercarse y olisquear. Lo que tiene sus normas: no suele hacerlo cuando hay mucha gente, tampoco si las personas hablan muy fuerte y/o hacen ruido, etc. Y obviamente que ni se les ocurra intentar cogerla.

En conclusión, sabemos que Conxa es miedosa y lo respetamos, pero estamos muy contentos con su evolución porque todos estamos mejor cuando ella está bien. A menudo comentamos lo alucinante que es comparar a aquella Conxa pequeñita que se escondió durante días bajo el armario con la Conxa de ahora, y nos alegra que sea así.

2 comentarios

  • Reply MiMiga 10/01/2017 at 14:59

    Hola Míriam,
    me gusta mucho tu post y que insistas en él que (sobre todo en el caso de un felino tímido) el gato siempre debería marcar las pautas. Si dejamos que el acercamiento parte de ellos, evitamos reacciones adversas y generamos confianza.

    Lo que quería puntualizar es que un gato con malas experiencias con humanos en edad adulta igualmente tiene miedo. La supuesta “agresividad” no es tal, aunque puede tener reacciones muy violentas. No ataca si lo dejamos en paz. Sólo se defiende o actúa incluso por reflejo.
    Incluso después de mucho tiempo (en nuestro caso 3 años) si el desencadenante le recuerda a la situación traumática: Mi gato Leo, que sufrió maltrato severo, tardó meses en dejarse manipular y ahora es conmigo el gato más cariñoso y confiado del mundo (postura favorita: en mis brazos panza arriba), tuvo un episodio de pánico, mordiéndome, al intentar administrarle el antibiótico inyectable recetado por nuestra vete (lo intentamos en casa para ahorrarle viajes diarios a la clínica, pero es lo que ahora mejor funciona) http://www.facebook.com/salvaraleo/.

    Y, quizás sin quererlo, el apartado sobre la época de socialización de los mininos, puede incitar a querer adoptar a esa temprana edad, cuando es imprescindible que los gatitos esten cómo mínimo hasta los 3, mejor los 3 meses con su madre y hermanos para aprender a “ser gato”. Separalos demasiado pronto pre-programa problemas de comportamiento indeseados, cómo no controlar las uñas, la mordida, sufrir ansiedad por separación de sus humanos, síndrome de pica… No es fácil “educar” a un gatito. Son necesarios conocimientos específicos sobre el comportamiento del gato, su correcto manejo etc. y aún así hay cosas que no podemos enseñarle y su madre sí. Mejor dejamos esa tarea a ella Un gato seguro de si mismo se adaptaré luego también más fácil a situaciones nuevas.

    Saludos felinos.

    • Reply Míriam Martínez 11/01/2017 at 17:35

      Muchas gracias, como siempre, por tus comentarios súper acertados. He modificado un poco el post a ver si estas puntualizaciones quedan más claras. Si un día te animas a escribir un post sobre tu experiencia, será muy bien recibido :) Un abrazo muy fuerte!

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